Mediante la pintura y el dibujo los niños aprenden a dominar sus movimientos y a lograr una correcta coordinación mano-vista. Estas destrezas, además de suponer una gran evolución en su psicomotricidad y control muscular les permitirán dominar los trazos y aprender a escribir más fácilmente en sus años venideros.
La pintura es una de esas herramientas que posibilita la maduración de las funciones neuronales.
Pintar también faculta a los niños para la asimilación de destrezas venideras, estimula su imaginación y su capacidad para crear.
Cuando los niños dibujan conocen el nombre de los colores y cómo mezclarlos entre ellos para lograr nuevas tonalidades.
Así mismo aprenden las formas que tienen las figuras y el color de las cosas.
La pintura pone a funcionar el sentido de la vista en correspondencia con la psicomotricidad.
El arte del dibujo incentiva la experimentación. Aun cuando se les muestre a los niños los materiales y las técnicas para dibujar; ellos se sentirán capaces de inventar nuevos métodos, diseños y mezclas de colores.
Esta actividad en concreto consiste en la explicación de la técnica de las proporciones de la anatomía, cada participante posa durante 7 minutos mientras el resto realiza su retrato. Van turnándose para posar, para que al final de las sesiones cada participante tenga un retrato de todas/os las/os demás componentes del grupo.
Los objetivos buscados son los siguientes:

  • Incorporar la técnica de las proporciones de la anatomía humana a su práctica de dibujo.
  • Desarrollar la creatividad.
  • Entrenar la motricidad fina.
  • Practicar la atención y la agilidad.
  • Mejorar la autoestima.
  • Realizar un retrato de todas y todos los participantes.