Los hábitos saludables y llevar un envejecimiento activo, mejora la salud y nos ayuda a mantener la autonomía personal. Este taller tiene como objetivo retrasar los efectos del envejecimiento a través de la realización de ejercicio físico que se adapte a las características de cada usuario.
Gracias a las características particulares del yoga, las cuales tienen que ver con la realización de ejercicios y posturas progresivas que se adaptan a las posibilidades del sujeto y que redundan en la unión de cuerpo, alma y mente, es ideal para las personas mayores.
Además, esta disciplina es especialmente recomendable para tratar problemas de salud relacionados con la falta de flexibilidad, con la artritis y la bursitis, y con la osteoporosis. Y es que, al fortalecer la musculatura del conjunto del cuerpo, el impacto de estas enfermedades se reduce ostensiblemente. De igual modo, también se aconseja para quienes experimentan con asiduidad dolores de espalda, mala circulación sanguínea e hipertensión.
Los mayores beneficios que se han buscado con este taller son: la flexibilidad, el equilibrio y el dominio mental.

– La flexibilidad se adquiere con la realización de diferentes posturas para contrarrestar la falta de movimiento con la que nos podemos topar al llegar a determinada edad.
– El equilibrio es imprescindible para evitar caídas, que al llegar la edad avanzada pueden tener consecuencias importantes.
– Y el dominio mental es para no perder la memoria y saber qué hacer y cómo actuar en cualquier momento.

También es muy importante oxigenar el organismo, esto se puede hacer con ejercicios de respiración que ayudarán a que el aparato respiratorio se mantenga ventilado y lleve la energía y el oxígeno al cerebro, para regenerar neuronas y órganos vitales.
La respiración estimula la circulación, ayudar a prevenir enfermedades respiratorias y a limpiar las fosas nasales. Algunas posturas de yoga solucionan problemas específicos como la presión arterial y el sistema nervioso, así como enfermedades del corazón. El Yoga también promueve un enfoque positivo a la vida.
Las posturas más apropiadas para los adultos mayores tienen base en el Hatha Yoga y Tantra Yoga, ya que son posturas corporales acordes a la edad y salud del practicante.